¿Qué significa tener Calidad de Vida?
Definir calidad de vida no resulta sencillo si se tiene en cuenta que cada persona desde la subjetividad propia del ser humano, piensa en diferentes tipos de satisfactores que considera determinantes para aceptar que vive con una calidad acorde con sus expectativas y necesidades.
Sin embargo, podríamos afirmar que existen ciertos parámetros indiscutibles a la hora de apropiarnos del concepto. La calidad de vida conjuga varios aspectos que parten de la satisfacción que encuentra una persona con el significado que le ha encontrado a su vida y pasan por el factor salud, que es fundamental, el factor económico, determinante también, así como todo el aspecto mental, el emocional y el espiritual.
Pero también desempeñan un papel determinante las percepciones que el ser humano desarrolla y mantiene a lo largo de su vida acerca de sus metas, sus actitudes ante las situaciones que enfrenta a diario, los hábitos que controlan su vida y el manejo que le da a las relaciones con sus semejantes.
En pocas palabras, la calidad de vida está determinada por la confluencia armónica de una serie de factores de los órdenes: material, mental y espiritual que conducen a que se produzcan los satisfactores necesarios para que el ser humano pueda acercarse a su idea particular de éxito o felicidad.
Sin lugar a dudas, todos estos factores están estrechamente ligados con el nivel de autoestima individual, ya que ésta afecta de una manera notable sus percepciones y pensamientos y por ende su realidad de vida.
Viene acá entonces una afirmación contundente empleada por algunos de los más importantes autores en el tema del crecimiento personal:
“El nivel de Autoestima que posee cada ser humano determina su calidad de vida”.
Sí, parece increíble, pero es cierto. Sabemos que toda acción humana siempre está precedida por un pensamiento; somos inevitablemente lo que pensamos y si una persona carece del amor propio que debe tener todo ser humano, seguramente pensará que no merece una vida mejor de la que lleva, por lo tanto no realizará las acciones necesarias tendientes a buscar su mejoramiento personal, laboral, emocional y espiritual que lo conduzcan a alcanzar una mejor calidad de vida y a acercarse al éxito y la felicidad, cualquiera que sea su concepción de éstas.
Una vez asimilada esta reflexión, es importante formular una serie de cuestionamientos que nos permitirán avanzar en el proceso de crecimiento, lo que se logra en la medida en que permitamos que toquen nuestro interior, nos hagan pensar y las respuestas que hallemos nos impulsen a actuar en consecuencia para lograr un cambio positivo. Aquí van, prepárate:
- ¿Me conozco bien a mí mismo? ¿Soy consciente de los dones, las habilidades, las cualidades y las fortalezas de las que me dotó Dios y de las que he desarrollado a lo largo de mi vida?
- ¿Soy consciente de mis debilidades y tengo la capacidad de aceptarlas, o uso máscaras para protegerme de éstas y mostrar lo que no soy?
- ¿Estoy luchando verdaderamente por conquistarme a mí mismo? ¿Mis miedos, inseguridades, rencores, odios, envidias y otros sentimientos demoledores están ocupando un lugar importante en mi mente?
- ¿He iniciado una decidida búsqueda hacia el verdadero significado que tiene mi vida? ¿ He logrado encontrar mi misión en este mundo?
- ¿Estoy explorando mi crecimiento espiritual o me estoy incomunicando conmigo mismo gracias a las influencias de mi entorno?
- ¿Cómo estoy manejando las relaciones con mis seres queridos y con aquellas personas con las que debo interactuar a diario?
- ¿Me propongo metas de cualquier orden y lucho por alcanzarlas, o voy por el mundo sin un rumbo fijo esperando que las circunstancias marquen la pauta?
- ¿Siento que existe equilibrio en mi vida desde el punto de vista mental, material y espiritual? ¿Me encuentro en esa búsqueda o me importa poco ese tema?
- ¿Soy Feliz?
Las respuestas a estos interrogantes nos darán pautas valiosas para diagnosticarnos y emprender el camino al cambio. Claro está, si estamos dispuestos a recorrer ese sendero.
Alcanzar una mejor calidad de vida está en tus manos. Empieza ahora mismo. Sembradores puede ayudarte a recorrer ese camino.
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Ruth Yamile Jaramillo L.
Directora Ejecutiva






